Por
Oscar Rosales, desde La Serena
Los
hechos no han sido aclarados completamente, pero uno de los autores de los
disparos que le costó la vida a un ciudadano durante el toque de queda fue
puesto a disposición de los tribunales.
Durante
estos días de masivas manifestaciones en contra de la profunda desigualdad que
hay en nuestro país, donde unos pocos tienen mucho y una gran mayoría no
alcanza a llegar a fin de mes con sus escuálidos ingresos, dos personas ya han
muerto a manos de militares que hicieron uso de sus armas de guerra.
Se
trata de Kevin Gómez Morgado, de 23 años de edad y Romario Veloz Cortés, de 26,
ambos muertos en situaciones que no han sido aclaradas y donde el general Jorge
Morales se ha limitado a señalar que murieron en enfrentamientos con las
fuerzas de seguridad.
El
primero de ellos perdió la vida durante el primer día de toque de queda y según
declaraciones del Ejército fue en un enfrentamiento en Coquimbo.
Sin
embargo, informaciones extraoficiales señalan que estaría en las cercanías de
la tienda La Polar de calle Aldunate, en Coquimbo, cuando habría sido abatido
por estar en la calle cerca de las dos de la madrugada durante las horas del
toque de queda.
La
otra muerte ocurrió durante una manifestación que se realizaba en las cercanías
del Mall Plaza La Serena de la Ruta 5 Norte, donde mientras se encontraba entre
los manifestantes, Romario Veloz Cortés, recibió un impacto de bala en el tórax
con salida de proyectil, provocándole la muerte mientras era trasladado al
Hospital San Juan de Dios de La Serena.
En
este caso, el general Jorge Moraga también informó que se trataba de un
enfrentamiento.
De
hecho tras ser consultado por la prensa el oficial de ejército justificó que
“estábamos patrullando zonas que estaban con un alto grado de violencia,
saqueando muchos lugares, grupos con alto grado de vandalismo”.
No
obstante la investigación en el caso de Kevin Díaz, quedó en manos de la
Policía de Investigaciones, PDI, la que entregó todos los antecedentes al
Ministerio público, donde se decidió iniciar acciones en contra del uniformado
que disparó dándole muerte.
El
uniformado acusado no ha sido identificado, aunque sus iniciales serían
C.I.C.C.