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CUENTA DEL PRESIDENTE - ENERO 2010
Estimados colegas,
Este es el segundo informe anual que me corresponde realizar como Presidente de la orden.
Quiero agradecer, en primer lugar, la colaboración, a veces en circunstancias difíciles, de la directiva, especialmente el primer vicepresidente, Rodrigo Miranda; la segunda vicepresidenta, María Teresa Maluenda; el secretario general Tebni Pino y el Tesorero, Edgardo Marín. También quiero destacar al presencia constante en las reuniones del Consejo Nacional de los representantes de La Serena, Douglas Hübner; de Valparaíso, Graciela Ortega; de Rancagua, Rodolfo Muñoz; de Talca, Mauricio Valdés; de Aysén Patricio Martínez, y de Punta Arenas, Vladimiro Martinic. Hasta su renuncia, para postular a la presidencia del regional de Osorno, el consejero nacional Francisco Reyes tuvo también una activa participación en nuestro trabajo a nivel nacional, lo mismo que el Pro-Tesorero, Ernesto Carmona, quien, con sobresaliente dedicación, debió subrogar el Tesorero. Creo justo, además, mencionar la actuación perseverante de los consejeros nacionales Olivia Mora y Daniel Yánez. Lamentablemente, debo consignar que la participación del resto de los consejeros ha sido más débil.
En la relación con regiones creo que tenemos un déficit. Las dificultades económicas han hecho muy difícil nuestra presencia fuera de Santiago. En el primer semestre de este año esperamos mejorar esta situación.
Quiero destacar, sin embargo, el satisfactorio encuentro que tuvimos en Osorno, en mayo pasado, con motivo de la instalación allí del nuevo Consejo Regional, o la invitación a Temuco, donde también celebramos un cordial encuentro con los colegas de la Novena Región.
También, gracias al aporte de LAN, pudimos ayudar a los representantes de las regiones extremas del país a que asistieran a nuestro Congreso.
No puedo dejar de mencionar en esta oportunidad la permanente y efectiva labor de apoyo del personal administrativo, la secretaria Carolina Contreras y el auxiliar Eduardo Hermosilla.
Me parece fundamental incluir en esta primera parte de mi cuenta los informes de quienes han sido designados por el Colegio para representarlos en distintos organismos.
La colega Lidia Baltra nos representó en la comisión creada en 2009 para poner en marcha el programa de Estudios sobre el Pluralismo en el Sistema Informativo Nacional previsto en la Ley de Prensa. Informó de la aprobación de dos de los proyectos presentados.
El colega Edgardo Marín, entregó un informe del trabajo del Consejo de la Sociedad Civil del Ministerio Secretaría General de Gobierno, constituido el 26 de noviembre. Precisa que dichoConsejo forma parte de la iniciativa de Participación Ciudadana anunciada por la Presidenta de la República en septiembre de 2006 y que encuentra su expresión legislativa en el proyecto “Sobre asociaciones y participación ciudadana en la gestión pública”, actualmente en el Senado, en Segundo Trámite Constitucional. Como Presidente se eligió al representante del Colegio de Periodistas, postulado por Guillermo Turner, en representación de la Asociación Nacional de la Prensa, quien señaló hacer la postulación por encima de las diferencias que pueda haber entre ambas organizaciones. Como Vicepresidenta fue elegida Flor del Carmen Aleñir, representante de los Pueblos Originarios. Ambos asumieron de inmediato.
También se recibió un informe del colega Douglas Hübner sobre su gestión en el Consejo de Calificación Cinematográfica. Señala que de las 24 sesiones a las cuales fue citado, participó en 24, incluyendo un resumen de las cintas revisadas y calificadas.
Con respecto del trabajo de los distintos departamentos (Comisiones), no se recibieron informes. Entiendo que algunos de ellos han tenido una actividad bastante intensa.
Debo manifestar que, aunque el resultado del trabajo de los últimos doce meses ha sido muy positivo, no podemos obviar el hecho de no haber logrado financiar nuestras actividades con el ingreso generado por el pago de las cuotas de nuestros asociados. Pese a los reiterados esfuerzos por conseguir un compromiso mayor de parte de todos los Consejos Regionales, ello no ha sido posible, lo que hace temer que a corto o mediano plazo la situación económica se haga insostenible. Hemos podido resolver la situación financiera mediante diversas iniciativas, como los talleres y seminarios convenidos con la empresa privada y el Estado, que nos han permitido cubrir los gastos permanentes, especialmente las remuneraciones del personal. Incluso hemos podido ir pagando deudas de períodos anteriores, como cotizaciones provisionales declaradas pero no pagadas oportunamente. Al respecto, debo reiterar una vez más nuestra incomodidad porque ni siquiera se nos informó oportunamente de estas situaciones.
Esta es una voz de alerta que no podemos ignorar indefinidamente.
Presencia pública
La presencia del Colegio de Periodistas ante la opinión pública ha sido constante y la imagen que proyecta, positiva.
Creo oportuno hacer ver que en los principales premios periodísticos nacionales (Embotelladora Andina-Coca Cola; “Carmen Puelma”; BancoEstado; AIPEF, Cámara de Comercio Chileno-Francesa, etc.) hemos seguido participando en calidad de jurado. Aunque nos alegró la designación de la colega María Olivia Monckeberg como Premio Nacional del año pasado, debemos insistir en nuestro deseo de ser incluidos en el jurado, del cual fuimos arbitrariamente excluidos.
Debido al debate en el Congreso Nacional de dos importantes proyectos: el Estatuto del Periodista y la ley de Colegios profesionales, que da forma definitiva al tema de la tuición ética, hemos tenido un intercambio positivo de opiniones tanto con el Ministerio Secretaría General de Gobierno como con las comisiones de la Cámara de Diputados que han visto estos proyectos.
Igualmente el debate sobre la tuición ética nos permitió mantener un diálogo fluido con otros colegios profesionales, en especial el Colegio Médico con el cual hemos coordinado nuestras acciones. En este sentido también hemos participado en reuniones con la Federación de Colegios Profesionales.
Las relaciones con el Ministerio Secretaría General de Gobierno, nuestro principal interlocutor en el Gobierno, se han sucedido sin problemas, pese a que nos ha tocado interactuar con tres ministros: Francisco Vidal, Carolina Tohá y Pilar Armanet. Con todos ellos hemos establecido contactos permanentes, a los que se agrega una efectiva relación en materias legislativas con la División Jurídica, cuyo jefe es Ernesto Galaz.
Aunque en menor medida, en el último año tuvimos oportunidad de plantear nuestros puntos de vista a los ministros del Interior, Edmundo Pérez; secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo y de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández.
También debo informar que, gracias a una invitación de la Presidenta Michelle Bachelet, tuve personalmente la oportunidad de viajar en la comitiva oficial a las ceremonias que se realizaron en El Vaticano con motivo de los 25 años del Tratado de Paz y Amistad con Argentina. La Presidenta ha tenido la gentileza de invitarnos en varias ocasiones como representantes del Colegio, la última de las cuales fue la inauguración del Museo de la Memoria. Con ella también hemos hablado del monumento a Camilo Henríquez, a cuya inauguración se comprometió a asistir. Sobre el tema informaré en detalle más adelante.
Las relaciones con el Poder Legislativo –aparte de la asistencia a reuniones de comisión, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados- han sido menos intensas pero igualmente positivas. Debemos agradecer la gentileza de la Cámara que nos facilitó sus instalaciones en Santiago, para la realización de nuestro Congreso, en noviembre pasado.
En agosto nos entrevistamos con el Presidente de la Corte Suprema, ministro Urbano Marín, a quien le expresamos nuestra preocupación por las iniciativas –felizmente pocas- de algunos jueces en orden a prohibir la información o la identificación de los imputados más allá de los casos previstos por la Ley de Prensa. Su explicación fue que los jueces a veces actuaban por cuenta propia pero es un hecho que no se han repetido estas situaciones. Es más, en dos oportunidades la Corte Suprema ha ratificado el criterio de la Corte de Apelaciones que había condenado estas prácticas restrictivas.
La proyección del Colegio hacia el resto de nuestra sociedad se realiza en dos líneas principales: la revista A toda prensa y la página web.
En el año que pasó, la responsable de la revista, María Teresa Maluenda logró publicar dos ediciones en las cuales se abordaron las preocupaciones más fuertes del momento: los despidos de los periodistas y la crisis económica en el mundo y Periodismo y Democracia, tema central de nuestro Congreso Nacional. En su informe para esta cuenta, ella pide destacar, además, la activa participación de los consejos regionales, que enviaron material para su publicación en la revista.
Respecto de la página electrónica, no solo se rediseñó su presentación sino que igualmente la hemos mantenido en actualización permanente.
Ambos medios pueden autofinanciarse con la publicidad, lo que ya se ha logrado en la revista y estamos en vías de asegurar respecto de la página electrónica.
Los efectos de la crisis
El año 2009 empezó de manera preocupante debido a los numerosos despidos y otras situaciones laborales complejas que nos obligaron a dedicar buena parte de la actividad del Consejo Nacional y de la directiva a denunciar abusos y pedir, tal como lo habían hecho el gobierno y la Iglesia Católica, que las empresas no dejaran caer todo el peso de la crisis en los trabajadores. Hubo casos que demostraron la escasa sensibilidad en esta materia, no solo en los medios, sino también en algunas reparticiones públicas. Ello nos llevó, como Consejo Nacional, a sumarnos a diversas movilizaciones, como el Paro Nacional declarado por la Centra Unitaria de Trabajadores. También se apoyó el establecimiento de una mesa de trabajo del Consejo Metropolitano con sindicatos de medios, como los de Televisión y otras empresas periodísticas.
Sigo pensando que en estos despidos hubo una anticipación excesiva frente a la crisis, cuyos efectos resultaron ser menores de los anunciados. Por desgracia, los problemas no han terminado. En los últimos días se nos informó desde Valparaíso de varios importantes despidos en el diario La Estrella.
Tanto o más grave que estas situaciones fueron, sobre todo en los primeros meses del año, los continuos incidentes en que periodistas en ejercicio de sus funciones profesionales sufrieron el ataque de la fuerza pública. Debemos recordar, además, que en esta materia desde el año anterior hicimos presente en más de una oportunidad nuestro malestar ante la falta de avances en la investigación para aclarar lo ocurrido el 21 de mayo de 2008 en Valparaíso. Como recordarán, el fotógrafo Víctor Salas de la agencia EFE fue salvajemente atacado por un carabinero a caballo. Pese a que fue relativamente fácil la identificación del agresor, solo a comienzos de este año, año y medio después del suceso, tras una primera instancia en que se sobreseyó el caso, la justicia se ha hecho cargo de lo ocurrido. Aunque sigue en libertad, el carabinero de Fuerzas Especiales, Ivar Barría Álvarez, finalmenteestá siendo procesado.
La acumulación de casos parecidos, especialmente en la Novena Región, nos obligó a expresar nuestra preocupación en diversos niveles, hasta entrevistarnos –la directiva en pleno- con el General Director de Carabineros. Como las situaciones continuaron, en este momento hicimos saber nuestro malestar y se interrumpieron diversas iniciativas de trabajo conjunto. Nos vimos en la obligación de hacer presente esta situación directamente al ministro del Interior, quien aseguró que haría lo posible por evitar la repetición de estos incidentes. Sólo a fines de año, después que el alto mando de Carabineros se hiciera presente en la inauguración de nuestro Congreso, retomamos el contacto con motivo de la inauguración del Centro Cultural de Carabineros.
Acosos y persecuciones
Un hecho que nos resultó novedoso, pero muy grave fueron las denuncias de colegas de regiones quienes acusaron a sus jefes en la administración pública de acoso laboral y eventualmente sexual. El tema es complejo, ya que las afectadas en los dos casos más importantes pidieron reserva de sus nombres. Nos entrevistamos en Santiago con los responsables nacionales de las instituciones aludidas y, aunque hicimos ver nuestro malestar, debo decir que las situaciones no tuvieran una solución totalmente satisfactoria. Creo que en esta materia hay mucho trabajo pendiente.
Ha habido otras situaciones que generaron nuestra preocupación. La más importante fue la actitud de Rodrigo Hinzpeter, vocero de la candidatura de Sebastián Piñera, quien impidió de hecho el acceso de periodistas del diario La Nación al acto de lanzamiento de la candidatura en el Parque O’Higgins. Como antes ya había amenazado con el cierre del diario, hicimos público nuestro rechazo. Finalmente tuvimos una entrevista con él, en la cual le hicimos ver nuestras razones y que, si tenía alguna queja contra algún periodista, el camino lógico era la presentación de una denuncia a nuestro tribunal de ética y disciplina.
También nos vimos obligados a expresar nuestro rechazo por la maniobra en contra del periodista Hugo Guzmán Rambaldi a quien representantes de Renovación Nacional le atribuyeron conexiones con las FARC colombianas. Al respecto, debemos destacar que, finalmente, en diciembre pasado el capitán Ronald Hayden Coy, jefe operativo policial colombiano, desmintió que en el computador del dirigente Raúl Reyes se hubiera encontrado correos como los que originaron la acusación.
En estos mismos días, hemos debido expresar nuestro rechazo a la querella contra la periodista Pascale Bonnefoy presentada por el ex oficial de Ejército Edwin Dimter, a quien la periodista identificó como El Príncipe, el principal represor en el estadio Chile en septiembre de 1973.
El proceso busca sancionar a la periodista por la publicación, en mayo de 2006, de su trabajo en La Nación, El Mostrador, PiensaChile, El Siglo y estocolmo.se, entre otros medios. Para su reportaje, Pascale Bonnefoy logró entrevistar a oficiales militares en retiro, que conocieron a Dimter en esa época, y a numerosos ex prisioneros políticos del Estadio Chile, los cuales reconocieron a dicho oficial como “El Príncipe”.
Todo lo anterior nos hace ver, con claridad, que nuestra batalla por la libertad de expresión no ha terminado.
Subraya, al mismo tiempo, la importancia de nuestra preocupación respecto de la ética profesional y su implementación mediante la autorregulación. Este año, igual como el anterior, pudimos realizar talleres y seminarios, esta vez explicando los alcances del nuevo Código de Ética del Colegio.
Esta visión la hemos subrayado en los distintos encuentros realizados con organismos del estado y empresas privadas que, además de ayudarnos a financiar nuestras actividades, nos permitieron dar a conocer los principios fundamentales del trabajo periodístico.
Después del Congreso
Debo subrayar que la mayoría de estos problemas, en una perspectiva amplia, los analizamos en el XIII Congreso de la orden, realizado en noviembre pasado con participación no solo de periodistas de Santiago sino d la mayoría de las regiones del país.
En este encuentro nacional debatimos en torno al tema central: Periodismo y Democracia y algunas situaciones particulares como lo que ocurre en América Latina en materia de libertad de expresión; el papel del periodismo de investigación en tiempos de transparencia informativa; la presencia de la mujer; los problemas de los trabajadores de la prensa; ética periodística, e impacto de la TV digital en esta etapa de la revolución tecnológica.
Hay, sin embargo, temas que hasta ahora no han sido abordados en detalle, varios de los cuales fueron planteados por la Ministra Secretaria General de Gobierno, Carolina Tohá, en su discurso inaugural de este encuentro. Entre ellos figuran: la propiedad de los medios, que cada vez más se concentra en grandes conglomerados: las dificultades que enfrentan los micro-medios y otras expresiones ciudadanas (radios y TV comunitarias); la proliferación, prácticamente sin control, de las Escuelas de Periodismo y la irrupción de “noteros”, “opinólogos” y otros “comunicadores” que ejercen sin control y los cuales no están comprendidos por ninguna autorregulación ética, ni actual ni futura.
La preocupación por la concentración de la propiedad de los medios también fue puesta de relieve en el Congreso por nuestro invitado, el representante de Human Rights Watch, el chileno José Miguel Vivanco. Nos recordó que hay cuatro aspectos que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos considera fundamentales a la hora de garantizar la libertad de expresión:
- el acceso a la información que tiene el Estado,
- el fin de la censura previa y
- la no penalización de la difamación.
Estos tres aspectos ya están prácticamente resueltos en Chile. Queda, sin embargo, el cuarto, que es precisamente la concentración de la propiedad de los medios.
Dijo Vivanco:
“Otro de los problemas más generalizados en la región son los monopolios y oligopolios mediáticos, que se han consolidado aun más en los últimos años producto de los avances tecnológicos (por ejemplo, en el caso de la televisión digitalizada, con una frecuencia se pueden tener más canales). Los monopolios y oligopolios en la propiedad de medios de comunicación conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad necesarias para el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos”.
Esta es, sin duda, la tarea más importante que tenemos por delante. Por ello, tras un acuerdo al respecto del Consejo Ncional, les pedimos a los candidatos a la Presidencia de la República un compromiso que esperamos sea asumido en su momento.
En documentos idénticos, que entregamos a Rodrigo Hinzpeter y a Carolina Tohá, en los comandos de Sebastián Piñera y Eduardo Frei, les pedimos que asumieran nuestro desafío:
En la certeza que usted comparte también estos valores fundamentales de la democracia, le agradeceríamos que fijara su posición en cuanto a la necesidad de modificar nuestra Constitución, para prohibir la excesiva concentración de medios de comunicación, estableciendo por Ley, los que se consideren límites razonables.
Creemos que su apoyo en esta aspiración será una forma de dar trascendencia y continuidad a la obra libertaria iniciada hace dos siglos por Fray Camilo Henríquez.
Finalmente, como corolario de todo lo vivido en este año y que se ha planteado aquí, les reitero que nos hemos propuesto una iniciativa que estamos a punto de concretar: la erección en Santiago de un monumento a fray Camilo Henríquez, el padre de la prensa chilena y primer director de la Aurora de Chile.
Es un personaje emblemático que tiene, además, la virtud de que solo genera adhesiones, desde todos los sectores. Es probable que su espíritu libertario, manifestado en su labor periodística por su rechazo a la censura, es la razón. Pero es también una tarea pendiente por más de un siglo, desde que se aprobó en el Congreso, en 1901, la idea de levantar en Santiago un monumento en su homenaje.
Es lo que esperamos concretar muy pronto, en las próximas semanas. Aunque no está asegurado, tenemos buenas perspectivas de financiamiento. Aunque está pendiente la decisión principal, ya hemos obtenido respaldos de todo tipo, además del económico. Tenemos el auspicio de la Comisión Bicentenario, del Consejo de Monumentos Nacionales y de la Municipalidad de Santiago. También estamos coordinando otras iniciativas para realizar durante el año con la Comisión Bicentenario del Arzobispado de Santiago en la cual también participa la Federación de Medios de Comunicación.
Abraham Santibáñez
14 de enero de 2010
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